Anie 23 y 24 marzo 2013

29.03.2013 22:01

ANIE  (2.504 MTS) 23 Y 24/03/2013

Punto de inicio: Collado Ernaz

Desnivel positivo: 744 mts.

Duración total: 6 horas (Contando paradas-Vaya machakas esta gente)

Cartografía : Mapa “Anso-Echo” escala 1:40. Editorial Alpina

 

Gracias a las numerosas y copiosas nevadas de este año en las dos vertientes, hemos podido disfrutar de una ascensión puramente invernal a finales de marzo.

Iniciamos la marcha desde el Collado de la Piedra de San Martín ó Collado Ernaz. Nada más superar un pequeño repecho, vimos en frente de nosotros un destacado promontorio. Se trata del Pico Arlas (2044 mts), inconfundible por su forma cónica. Nos dirigimos hacia su base, con algunas subidas y bajadas por lomas cubiertas por algunos pinos negros de pequeño porte.

Media hora después de partir llegamos a la base del Arlas. Nuestro itinirario recorre toda la ladera del Arlas, que flanqueamos sin necesidad de calzarnos los crampones, gracias al estado de la nieve y a la huella trazada por quienes nos preceden. Tras varios minutos llegamos al Collado de Pescamu (1.918 mts), que atravesamos para continuar andando por la parte superior hasta llegar a un altozano que nos proporcionó una panorámica muy completa sobre el terreno que nos rodeaba, incluyendo Contende (2338 m) y Soumcoy (2.315 mts), a la izquierda del Anie, y la alargada cresta de Añelarra (2.358 mts), a su derecha.

En un nivel mucho mas cercano vimos a nuestra derecha el Murlong (2045 mts), alargada loma con algunas rocas en su ladera izquierda. Nuestra ruta transcurre por una zona de relieves suaves (cuando no hay nieve es un lapiaz puro). A nuestra izquierda deberíamos haber visto la cabaña metalica de los espeleólogos, cubierta completamente en esta ocasión por la nieve.

Atravesamos este terreno conocido como los Arres de Anie, donde aprovechamos para calzarnos las raquetas ya que pese a ser todavía muy temprano, el calor iba transformando rápidamente la nieve y avanzamos mas rápido,  en pos de un paso entre las paredes rocosas que tenemos enfrente.

Desde este punto descendimos para cubrir la última vaguada que nos separaba de la base del pico. Según nos acercabamos al collado existente entre Anie y Añelarra, fuimos ascendiendo y buscando un paso entre las rocas hasta alcanzar la ladera suroeste.

En este punto pudimos hacernos una idea de cómo sería la última parte de la ascensión, una pala que llega alcanzar los 40 grados, asi que toca quitarse las raquetas hasta llegar a la antecima donde nos calzamos los crampones para superar los últimos metros con nieve dura y hollar la cumbre del Anie.

Cima que nunca decepciona, ya que se trata de una excepcional atalaya sobre un amplísimo horizonte que incluye en primer término La Mesa de los Tres Reyes y Petrechema al sur, las Landas francesas al norte, el inconfundible Midi  d’Ossau y un larguísimo etc.